SANATORIO GÜEMES RESISTENCIA (CHACO): PLUS DE $20.000 Y $30.000 SIN CONTROL

¿Alguien puede tocar el timbre del INSSSEP para que controle? ¿O solo está para cobrar aportes? En el Sanatorio Güemes de Resistencia, a los afiliados se les exige el pago de plus, además de los medicamentos, como si fuera algo normal y permitido.

El director de este portal vivió en primera persona una situación alarmante en la guardia del sanatorio. No se trató de una urgencia médica grave, sino del mecanismo irregular con el que se maneja el servicio asistencial.

El procedimiento es simple y repetido:

en la mesa de entrada, un hombre pregunta qué obra social tiene el paciente y luego lo deriva al compañero de al lado para facturar el “plus colaborativo”, que varía según el médico clínico entre $20 a $30 mil pesos.

Por si fuera poco, para generar un ingreso extra, el médico clínico indica un inyectable que muchas veces no responde a una necesidad médica, sino a que el paciente debe pagar la jeringa y el medicamento, sumando otros $21.000 más.

Si se hace un cálculo estimativo —por ejemplo, 400 pacientes diarios— la cifra supera los $16 millones de pesos por día.

Entonces surge la pregunta inevitable:

¿Quién le pone el cascabel al gato?

¿O miramos todos para otro lado mientras el plus sigue siendo la regla?

Los prestadores cobran, los controles no aparecen y el problema termina cayendo siempre sobre el contribuyente, como si no fuera responsabilidad del sistema.

La salud necesita una solución urgente.

No se puede naturalizar el abuso ni el silencio institucional.