JUSTICIA SIN JUSTICIA | DAN LIBERTAD A TESTIGOS Y PARTÍCIPES DE LA FUGA DEL ASESINO DAMIÁN ESCALANTE
Es lamentable la decisión que se toma desde la Justicia: liberar a quienes habrían sido piezas clave y cómplices necesarios en la muerte de Jonathan Romero, a quienes trasladaron, protegieron y ocultaron al principal acusado, Damián Escalante.
Mientras Damián Escalante y Rocío Pauluk continúan con prisión preventiva en la causa conocida como “El Guasón”, la posible liberación de Cristian Pared, conocido como “el potero”, y de Marco Antonio Escalante, conductor de la Toyota blanca, genera profunda indignación y vuelve a golpear a la familia Romero.
Resulta difícil de comprender cómo, en una causa de semejante gravedad, se avanza con decisiones que parecen favorecer a quienes estuvieron alrededor del crimen, dejando a los familiares de la víctima sumidos en la impotencia y el dolor.
Esto sucede en Resistencia, Chaco, donde muchas veces la sensación de desamparo parece imponerse sobre la búsqueda de verdad y justicia.
Alguien deberá explicar cuáles fueron los motivos o razones por las cuales la familia Romero debe soportar semejante abandono institucional, con una fiscalía que no brinda respuestas claras y una Justicia de patas cortas que parece llegar siempre tarde.
Cuando la Justicia libera a posibles cómplices y no logra dar respuestas contundentes a una familia destruida por el crimen, deja de ser justicia para convertirse en una nueva forma de impunidad.


